Super 8 (Super 8, J.J. Abrams, 2011)

Esta tarde he visto y disfrutado enormemente con este blockbuster de J. J. Abrams, que fuera tan popular durante el verano del pasado 2011.

Con un guión, también a cargo del propio Abrams, y con la producción de, entre otros, Steven Spielberg (casi nada), nos encontramos con una película que toca distintos géneros: drama, thriller, ciencia-ficción. Y la realidad es que todos, de manera brillante.

En un pequeño pueblo de Ohio (concretamente, en Lillian), un grupo de amigos adolescentes se disponen a rodar, durante el período de vacaciones del  verano de 1979, una película en formato super-8. Una de zombies.

En una de las escenas, rodada junto a la vía del tren, captan un descarrilamiento de un tren que provoca una catástrofe enorme. Sin embargo, lo más grave acaba de comenzar.

El tren ha chocado con un coche que, a propósito invadió la vía. En él, va el profesor de biología del colegio, que les avisa del peligro que corren si cuentan algo de lo que han visto.

La aventura acaba de iniciarse. Los militares, casi de inmediato, toman la zona, emprendiendo una operación secreta, y por ello,  que desconocen todos en el pueblo, excepto el grupo de chicos.

Mientras, contemplamos a dos padres solitarios, enfrentados entre ellos por un luctuoso hecho, que podría dar al traste con una bonita y sincera relación entre adolescentes que se enamoran por primera vez.

El compañerismo, la aventura que supone crecer y descubrir cosas nuevas, el entendimiento entre padres e hijos y otros elementos emocionales, aparecen mezclados adecuadamente con una thriller de ciencia-ficción, con monstruo incluido y con militares, aún peores que el propio monstruo.

Lo mejor del film, sin duda, es:

– La interpretación y sobre todo, la presencia en pantalla de la joven pareja protagonista. El  joven Joe Lamb (interpretado con mucha honestidad y sensibilidad por Joel Courtney) , que ha perdido a su madre, encuentra en sus amigos y en una chica, un motivo lo suficientemente fuerte para seguir adelante. La joven Alice Dainard (interpretada de manera más que notable y emocionante por la guapa Elle Fanning) encuentra en el chico ese afecto y sensibilidad que no tiene en casa.

– Otras interpretaciones igualmente destacables son: Riley Griffiths, encarnando al mejor amigo de Joe. Es un muchacho gordito y risueño, con mucha determinación por hacer cine y de paso, ligar con su protagonista femenina. Lo primero lo logrará, lo segundo no.

También hay que citar al resto de amigos (sobre todo, al aficionado a los fuegos artificiales que, además, es el único zombie que aparece y muere muchas veces en el corto, y que es interpretado acertadamente por el joven Ryan Lee) y a los malos, encabezados por el Coronel Nelec (Noah Emmerich), el malo entre los malos.

– La aventura trepidante que propone el guión. Una aventura hábilmente dibujada, mezcla de las mejores películas de los 80 del género juvenil (Cuenta conmigo, Los goonies) con las mejores películas del género de ciencia-ficción con algún elemento de terror (E.T, Alien).

– La inmersión que realiza de manera natural en aquellos inicios de los 80. Los decorados, el vestuario, la jerga de la juventud, la música…todo nos traslada a esos años en los que, para muchos de nosotros, cualquier elemento de nuestra vida cotidiana era “una aventura”.

– Los distintos, y bien insertados entre el  drama, terror y  las aventuras, aportes “cómicos”. Chistes que sin duda, alegran y aportan esa ingenuidad con la que hay que ver este tipo de películas: con los ojos de un niño.

En definitiva. Una estupenda película que suma lo mejor que tuvo los 80 (aventuras y emociones)  más los elementos más actuales en el campo de los efectos especiales. Si a ello le sumamos unas interpretaciones realmente notables y una pareja protagonista que, seguro, dará que hablar en un futuro próximo, estamos ante una obra en verdad, elogiable.

Calificación: 9.

4 opiniones en “Super 8 (Super 8, J.J. Abrams, 2011)”

  1. Pingback: Anónimo
  2. A mí también me gustó mucho Super8. Me ocurrió lo mismo, me sentí transportada a los 80 de nuevo: la música, la estética, las pandillas en bicicleta… todo me recordaba a mi infancia.

    La vi en pantalla grande y fue una muy agradable sorpresa veraniega. Tiene cosillas que no acaban de funcionar, pues por ejemplo, se profundiza poco en el tema del extraterrestre. Pero pese a ello, tiene mucho encanto. Además de conseguidos momentos de humor, buenas interpretaciones de los chicos (especialmente la deliciosa Fanning), etc.

    En mi caso, le daría un 8.

    1. Para mí también ha sido una sorpresa enorme. No la vi el año pasado en el cine, por cierto temor o prejuicio. Pero compré el BD, que además tiene una calidad de imagen y sonido asombrosa (además, la vi en v.o.) y también me evocó mucha nostalgia de esos años. El walk-man, el revelado de las cosas, que tardaba varios días y otros elementos de la época te ayudan a meterte en la época. Además, la música es estupenda. Y tú, como gran melómana, sabes que pocas cosas te trasladan a un momento determinado del pasado como las canciones.

  3. Jajaja, bueno, bueno, eso de gran melómana… no creo llegar a tanto, ya me gustaría. Tú sí eres un gran melómano 🙂 Y estoy totalmente de acuerdo contigo, la música nos transala a momentos y lugares con mucha fuerza e inmediatez.

    En mi caso personal, también me ocurre con los olores. Curioso. Por ejemplo, algunos perfumes me recuerdan momentos de mi adolescencia.

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