I believe – Frankie Laine

Aunque desconocido por las generaciones actuales, Frankie Laine, natural de Chigago y de raíces italianas (su verdadero nombre era Francesco Paolo LoVecchio) fue uno de los artistas más importantes en todo el mundo en las décadas de los 40 y los 50.

Criado en el Little Italy de Chicago, su familia tuvo contactos cercanos con la Mafia :su padre fue barbero personal de Al Capone y su abuelo, con quien creció, murió a manos de una banda rival.

Desde muy joven, su extraordinaria y potente voz, llamaba la atención de las masas. En esta época se le comparaba con artistas como Enrico Caruso.

Durante la época de la Gran Depresión, en los años 30, fue de gira con una compañía (Merry Garden) que organizaba espectáculos musicales, como acompañamiento a los maratones de baile, tan en voga en la época. En ellos, los concursantes, deseosos de un regalo metálico, bailaban en parejas hasta llegar a la extenuación física y mental. Eran unos tiempos difíciles y la gente olvidaba sus penas, viendo sufrir a los demás. Se puede ver una recreación de ello en Danzad, danzad, malditos, de Sidney Pollack.

En 1938, cambia de nombre, a petición de los jefes de la emisora de radio, la WINS, a la que entró para cantar en Nueva York. LoVecchio sonaba demasiado extranjero para el público, pero sobre todo, para los anunciantes. Así le americanizaron hasta llamarse Frankie Laine.

Aún con toda esta experiencia, Laine seguía haciendo otros trabajos, como incluso, en una fábrica de municiones, alrededor de la Segunda Guerra Mundial. Ya era la sexta vez que dejaba su carrera de cantante, tras otras cinco volviéndola a retomar. Allí conoció a unas chicas, que también cantaban, y decieron formar un grupo, con él de líder.

Capitol Records se fijó en Laine y le convenció para que viviera la aventura de Hollywood. Allí, Frankie Laine empezó a poner la voz a distintos musicales.

En 1947, firmó con Mercury y allí publicó sus primeros éxitos en listas americanas. En esta época, concretamente en 1949, Frankie Laine consiguió ser el primer artista en las listas de éxito en tener el número 1, Mule train, y el número 2, That lucky old sun, en una misma semana.

Sin embargo, es a principios de la década siguiente, los 50, que Laine, ahora en Columbia Records, alcanza su momento más estelar, pues seguía teniendo grandes éxitos en EEUU e iba entrando en el mercado UK.

Fue en 1953 que se compone I believe, como mensaje de esperanza a una población que, aún se estaba recuperando de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, y ya estaba “embarcada” en la Guerra de Corea.

Frankie Laine hizo una versión que pasaría a la historia. Aunque su éxito en Norteamérica fue notable, alcanzando el número 2, fue en UK  donde la repercusión fue infinitamente mayor. Aunque de manera no consecutiva, el single I Believe se mantuvo, en tres períodos, número 1 por un total de 18 semanas. Como curiosidad, señalar que durante su vigencia en la cima, la Reina Elizabeth II accedía al trono.

Casi 60 años después, y tras cientos de números 1 en la lista UK Singles, I Believe se mantiene como la canción que más semanas ha permanecido en todo lo alto de la lista de éxitos de las islas.

http://www.youtube.com/watch?v=JkuHiWvLZGQ&feature=player_detailpage

3 opiniones en “I believe – Frankie Laine”

  1. ¡Wow! Vaya historia la de este hombre: mafia, asesiantos, música… ¿Cómo no se le ha ocurrido todavía a nadie llevarla a la gran pantalla? jajaja

    Por cierto, me gusta “Danzad, danzad, malditos”.

    La canción es preciosa. La letra me ha conmovido, lo confieso. Aunque estoy sensiblona, eso también es cierto jaja. De todos modos, el mensaje es muy hermoso.

    ¡Muchas gracias por compartirla, tomaszapa!

    1. Sería una buena película, sí. Lo que pasa es que cualquiera que la viera diría que están plagiando a Coppola y su Padrino, sin saber que esto es un hecho verídico.

      A mí también me gusta la de Pollack, aunque la primera vez que la ví la encontré algo pesada, pero claro,va con la temática de resistencia al límite de los personajes. Me alegro que te guste, Campanilla.

      1. Jajaja, yo la produciría si tuviera dinero. Dándole un toque medio mafia, medio muscial ¿Lo ves factible? A mí me gustaría jajaja.

        Es cierto que hay personas a las que les resulta algo pesada la película de Pollack, incluso hay personas que no la soportan. En mí caso desde la primera vez que la vi me gustó bastante. Eso sí, hay que admitir que no es perfecta.

        Un saludo.

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