Galveston – Glen Campbell

Definitivamente, Glen Campbell, el cantante country que naciera en 1936 en Arkansas, es uno de los grandes de la música americana del siglo XX, viviendo su mayor esplendor en los 60 y 70.

Ha vendido más de 45 millones de discos y además ha tenido hasta 27 éxitos en el top-10 de la lista de singles de country en USA.

En la primavera de 1969, alcanzaba uno de sus éxitos más representativos, Galveston, el número 4 del Hot 100, además del número 1 en la lista de country y en la lista adulta contemporánea.

El tema, que trataba sobre un soldado que está esperando a entrar en batalla y que se acuerda con nostalgia, de su ciudad natal (Galveston), fue por muchos interpretado como un recuerdo a tantos jóvenes que arriesgaban en esos momentos sus vidas en una guerra, la de Vietnam, con un futuro por entonces, impredecible.

http://www.youtube.com/watch?v=cUa-zUQaDU8&feature=player_detailpage

Triste fallecimiento de Robin Gibb

Hace pocas horas, hemos conocido la triste noticia del fallecimiento de uno de los gemelos Gibb (el otro, Maurice, falleció en 2003), que junto a Barry, formaron el grupo Bee Gees, que tantos éxitos tuvieron en la década de los 70, donde fueron se coronaron como “reyes” del sonido disco, gracias sobre todo, a su creación de la B.S.O. del film ·”Fiebre del sábado noche”, obra cumbre de la música de discoteca y que también elevó a los altares de la popularidad a su intérprete John Travolta.

Robin fue un bebé que nació 35 minutos antes que su gemelo Maurice, y uno de los 5 hijos de la pareja formada por Hugh y Barbara Gibb, establecidos en la Isla de Man, en Inglaterra. Pronto, la familia marcharía a Manchester, en donde los hermanos iban creciendo y algunos de ellos (se sabe de Robin y Barry) se veía involucrado en pequeños delitos. De ahí, que cuando Robin, años después, señaló que “la música me salvó de llevar una vida criminal”, no estuviera desacertado en absoluto.

Ya por entonces, los hermanos lo tenían claro. “La vida real es demasiado real, y no queremos ser parte de una vida normal” , decía Robin. “Queríamos crear nuestro propio mundo. Eramos tres en una sola persona y queríamos hacer una sola cosa: música. Y se convirtió en nuestra obsesión”.

Después de haber actuado en diferentes lugares de Manchester, a finales de los 50, la familia se traslada a Australia, donde, con ayuda de su padre, el trío de hermanos se va abriendo paso por las emisoras del país y por los concursos de talentos.

Tras tener distintos nombres (Rattlesnakes o posteriormente, Wee Johnny Hayes & the Bluecasts) conocieron a un DJ, Bill Gates, que fue el que les asignaría el definitivo nombre artístico de Bee Gees. Con esta denominación, y siendo aún unos adolescentes, que habían abandonado la escuela, empiezan a sacar singles en 1963, con alguna repercusión moderada solamente en Australia. En 1965, grabaron su primer disco, “The Bee Gees Sing and Play 14 Barry Gibb Songs,”.

Su primer gran éxito de esa etapa juvenil es “Spicks and Specks”, en 1966, que alcanza el  5 de las listas australianas y el número 1 en la vecina Nueva Zelanda, además de repercusión en otros países europeos (número 2 en Holanda, por ejemplo).

Fue al año siguiente que volvieron a Inglaterra y firmaron por la agencia que dirigía Brian Epstein (manager de The Beatles). A raíz de ahí, fueron fichados por Polydor Records, en UK y por Atco, en USA, comenzando lo que sería una primera etapa triunfal del grupo en todo el mundo. Unos primeros éxitos que se sucedieron y en los que prevalecía ya la armonía vocal de sus integrantes, única en la época.

“New York Mining Disaster 1941,,” “To Love Somebody,” “Holiday,” “Massachusetts”, “Words” fueron enormes éxitos en las Antípodas, en Europa y algunos de ellos, ya top-20 en el Hot 100. De esos años, aquí tenemos una muestra de calidad: “I started a joke”, que alcanzó el número 1 en Australia, Canadá y otros países, además del 6 en el Hot 100 norteamericano. Podemos apreciar la calidad vocal del fallecido hoy Robin Gibb

http://www.youtube.com/watch?v=RRNTQvXSsfA&feature=player_embedded

Su primer número 1 en el Hot 100 vendría poco después, con “How can you mend a broken heart”, en 1971.

A mediados de los 70 conocen al productor Arif Mardin, que sirvió al grupo para orientarse en el estilo R&B, que sería el imperante en esos años. Con su disco “Main course” sonaban ya muchísimo en los clubs, con temas como “Jive talkin´”, otro número 1 en listas americanas. Le sucedieron otros éxitos, como “You should be dancing” o “Love so right”, hasta que se les encomendó la inclusión de temas suyos en la banda sonora de una película que tratara el impacto de la música disco en los jóvenes de la época. Era Fiebre del sábado noche, en cuya banda sonora incluyeron algunos éxitos anteriores, además de otros temas nuevos, que fueron número 1, en sus voces (“Stayin´alive, How deep is your love, “Night fever”) o en la de otros (“If i can´t have you”, de Yvonne Elliman).

En esta época, la de mayor repercusión en todo el mundo, fueron los absolutos dominadores de las listas, incluídas las más importantes de América: varios números 1 durante meses en 1978 en el Hot 100, y  25 semanas copando la lista de discos más vendidos, (el “Billboard 200) con esa banda sonora, que se convirtió en el cuarto disco más vendido en la historia mundial.

A esta hazaña sin parangón, le sucedieron algún éxito más, como “Too much heaven”, pero la música disco, con la nueva década, con sonidos más rockeros y pop, estaba acabando de manera drástica con la música disco.

Robin emprendió una carrera en solitario, donde mezclaba sonido pop con disco (como hiciera la recientemente fallecida Donna Summer). De esa época, es este fabuloso “Boys do fall in love”, que tuvo cierto éxito mundial (no todo el que debería haber tenido), llegando al 37 en el Hot 100

Posteriormente, vivieron lo que era ya una “tercera juventud”, con éxitos como “You win again” o “Secret love” o “Alone”, sobre todo en Europa, donde seguían teniendo miles de seguidores.

La nueva década supuso un duro golpe para Robin. Su gemelo, Maurice falleció en 2003 (ya en 1988 había fallecido su hermano pequeño Andy, a quien ellos habían confeccionado enormes hits  de la música disco).

En 2010, acudió a los médicos por problemas intestinales y le descubrieron un cáncer de colon, por lo que fue sometido inmediatamente a cirugía para extirparlo.Tras meses de batalla, en abril de este año, vuelve a recaer, esta vez, por neumonía y se le induce el coma, rodeado de su mujer y sus tres hijos, que han estado con él hasta el momento de su fallecimiento.

Más de 200 millones de discos en todo el mundo, hasta 60 números 1 en las listas mundiales de éxito y 9 Grammys son sólo un ejemplo de lo conseguido por estos 3 hermanos, los Bee Gees, que en 1958 cogieran un barco, rumbo a la aventura.

Una aventura que, desde luego, tuvo buen término.

Descanse en paz, Robin Gibb