Tossin´and turnin´ – Bobby Lewis

Bobby Lewis, nacido en la década de los 30 en Indianapolis, creció en un orfanato de la ciudad. Se dice que estando allí, aprendió a tocar el piano. Con 12 años es adoptado por una familia y se traslada a vivir a Detroit. Allí se verá especialmente influenciado por los músicos de blues, anteriores a la era del rock and roll.

Fue forjándose una carrera poco a poco, en los 50, teniendo como parada importante, su primera actuación en el Teatro Apollo de Nueva York, en 1960.

Al año siguiente, bebería las mieles del éxito cuando Tossin´ and turnin´, un tema que había grabado a principios de 1961, es lanzado como single en la primavera. Concretamente, debutó en el Hot 100 en abril y la semana del 10 de julio, alcanzó el número 1, donde permaneció prácticamente todo el verano (7 semanas).

Por esta gran hazaña, Tossin´ and turnin´ es una de las escasas seis canciones que consiguieron ser número 1 en el Hot 100, al menos durante 7 semanas en la década de los 60 (junto a I want to hold your hand, de The Beatles, I´m a believer, de The Monkees o  I heard it through the grapevine, de Marvin Gaye, entre otras).

Fue considerada la canción del año 1961 en EEUU. También fue número 1 en la lista R&B (10 semanas).  Y apareció en la película taquillera, y con el tiempo, de culto, Desmadre a la americana, de John Landis.

 

One moment in time – Whitney Houston

Hoy tiene lugar la inauguración oficial de los Juegos Olímpicos de Verano de 2012, que, correctamente, se llaman los Juegos de la Trigésima Olimpiada, con sede en Londres.

Si hubo un momento musical que supo captar a la perfección, el espíritu de sacrificio, dedicación y perseverancia para conseguir los objetivos deportivos, ese fue el tema One moment in time, que Whitney Houston cantó para las Olimpiadas de Seúl, de 1988, que tuvieron lugar entre septiembre y octubre de aquel año.

La NBC, que era la televisión que transmitía aquel evento para Norteamérica, co-produjo el álbum 1988 Summer Olympics Album: One Moment in Time, con temas de Bee Gees, Four Tops o Taylor Dayne, además de la propia Whitney.

El primer sencillo, One moment in time,  grabado aquel verano, se publicó en agosto, y en  septiembre ya estaba en el Hot 100, donde alcanzó el número 5 a mediados de noviembre, catapultado por el video promocional del tema, en el que aparecían imágenes de grandes atletas de todos los tiempos, incluidos los más recientes de 1984 (en Los Ángeles) o  los mismos de Seúl.

Aún más éxito cosechó en el Hot Adult Contemporary Singles, donde estuvo dos semanas en el número 1. Igual repercusión tuvo en toda Europa, incluido UK, donde el tema lideró el UK Singles durante dos semanas del mes de octubre de 1988.

Al año siguiente, Whitney Houston aparecería abriendo la gala de los Premios Grammy de 1989, con una espectacular interpretación en directo de tan magnífico tema.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=b68AkJtjdPs

 

Suddenly – Billy Ocean

Su nombre real es Leslie Sebastian Charles, aunque todos lo conocen como Billy Ocean.  Sus padres provenían de la isla caribeña de Granada, aunque él nació en Trinidad y Tobago. Y a los ocho años de edad, se traslada con la familia a un barrio-ciudad a las afueras de Londres, llamado Romford.

Además, de joven, cantaba en los pubs y clubs de Londres, y además, se ganaba la vida como sastre en la famosa Savile Row (una calle emblemática del buen vestir varonil en la capital londinense).

Aunque en los 70 tuvo algún éxito destacado, sin embargo, la siguiente década vería los mejores años de su vida artística.

Concretamente, en el otoño de 1984 editaba uno de sus mejores trabajos , titulado Suddenly, que era ya su quinto álbum de estudio.  De él, extrajo varios singles con gran impacto en las listas de todo el mundo. El tercero de ellos, tras dos éxitos “marchosos”,  era una preciosa balada, de igual título que el álbum.

Coincidencias de la vida, Suddenly alcanzaba el número 4 del Hot 100 (donde permaneció durante dos semanas) y del UK Singles, la misma semana del 15 de junio de 1985. Además, el tema también tuvo gran repercusión en otras listas: el número 5 de la R&B singles y el número 1 de la Adult Contemporary singles, aquí durante dos semanas de aquella primavera que apuraba sus últimos momentos.

 

 

Tiny dancer – Elton John

Durante la segunda semana del mes de agosto de 1971, Elton John se encerró, junto a sus músicos y a su productor de cabecera, Gus Dudgeon, en los Trident Studios, situados en el Soho londinense, para grabar lo que sería su cuarto álbum de estudio, titulado Madman across the water.

Sería el último disco que grabara allí. Los tres siguientes trabajos, los más famosos de su discografía, verían la luz en el Chateau d´Herouville, cercano a París.

Lo más destacado en el plano artístico de ese disco fue que Davey Johnstone tocaba por primera vez la guitarra en un disco de Elton John. A partir de aquí, continuarían juntos durante décadas.

El álbum fue publicado a finales de 1971 y, aunque en UK pasó prácticamente desapercibido (número 41 en la lista de álbumes), en EEUU tuvo un notable éxito, alcanzando el número 8 en el Billboard 200 a principios de 1972.

Aunque para muchos, lo mejor de Elton estaría a punto de llegar (en los sucesivos trabajos), para ser objetivos, ya había una muestra de gran calidad en el segundo single extraído de este disco.

Y no lo digo por el impacto que tuvo en listas, pues Tiny dancer (una canción que Bernie Taupin había escrito a una novia por entonces) apenas llegó al número 41 en el Hot 100 en abril de 1972, sino  que, con el tiempo, se convirtió en una de las canciones más queridas  por los admiradores de este artista.

Numerosas versiones, de muy distinto estilo, y variadas apariciones en episodios televisivos o en películas (véase Casi famosos, de Cameron Crowe) atestiguan la plena vigencia de esta gran balada.

 

 

There must be an angel (playing with my heart) – Eurythmics

En la primavera de 1985, el dúo británico Eurythmics publicaba su quinto álbum, titulado Be yourself tonight. Con él trajeron varias novedades. Annie Lennox abandonaba su ambigua imagen, un tanto andrógina, y pasaba a ser una particularmente bella rubia rockera. Pero quizá lo más importante es que, a nivel instrumental, se aparcaba el desmesurado uso de sintetizadores y se apostaba por un pop más comercial, introduciendo instrumentos tradicionales (otras guitarras, aparte de la de David Stewart, trompeta, saxo, armónica…).

En este sentido, se acudió a artistas consagrados, con quienes tenían cierta amistad para que participaran en el disco. Un dueto con Aretha Franklin o Elvis Costello, haciendo los coros en otro tema fueron ejemplos de la comercialidad que perseguían.

El disco respondió muy bien en listas, alcanzando el número 3 en la lista de álbumes de UK y el 9 en el Billboard 200 norteamericano.

Precisamente, el segundo sencillo de ese álbum, publicado a comienzos del verano de 1985, tenía la, tal vez, más recordada colaboración del disco:  la armónica del genial Stevie Wonder , en There must be an angel (playing with my heart).

A pesar de que no funcionó como cabría esperar (o como debería, dada su gran calidad) en EEUU, alcanzando  un discreto número 22 en el Hot 100 (después del exitoso, en esas tierras, primer sencillo, Would i lie to you?), en casi el resto del mundo fue un auténtico  “boom”.

Especialmente, la gloria les llegó en su UK natal, donde el 27 de julio de 1985 alcanzaban por primera vez (y única) en su carrera el número 1 en la UK Singles.

Aquel verano pasaron muchas cosas. Annie Lennox se recuperaba de unos nódulos en las cuerdas vocales, que les impidió irse de gira e, incluso, participar en el multitudinario concierto de Live Aid. Y yo me fui al pueblo de mi madre, y entre baños, juegos, viajes en moto y hamburguesas nocturnas, puse más de una vez, esta canción en la “jukebox” del chiringuito.