Do anything – Natural Selection

Aunque se ha convertido en un tópico, la denominación de artista de un sólo éxito (“one hit wonder”) es cierta.

En la época que yo estaba más pendiente de la lista del Hot 100 (allá por finales de los 80 y principios de los 90), llegué a comprar discos, solamente tras escuchar una canción. Algunos de esos discos, realmente no tenían nada interesante, aparte de ese “hit”.

Ese fue el caso de este dúo procedente de Minneapolis. Natural Selection estaban formados por el teclista, Elliott Erickson y el vocalista, Frederick Thomas.

Con marcada influencia funky y un sonido parecido a lo que hacía entonces Prince o The Time (lo que da pie a pensar en un sonido “Minneapolis”), este dúo surgió en 1989, aunque no fue sino hasta dos años más tarde, que lograrían tener una amplia repercusión en todos los EEUU.

El sencillo “Do anything”, que contaba con la voz de Niki Haris,  lanzado en pleno verano de 1991 en Norteamérica, conseguía alcanzar el número 2 del Hot 100 a mediados del mes de octubre, donde permaneció dos semanas.

Del grupo, apenas se supo nada más (salvo un segundo single con menor éxito). Eso sí, el tema sigue sonando ESTUPENDAMENTE, más de veinte años después de su lanzamiento. Prueba del tiempo superada.

 

Marty (Marty, Delbert Mann, 1955)

Ayer tarde volví a ver una de mis favoritas desde hace años: Marty, la historia entrañable y humana de un sencillo carnicero del Bronx.

La idea original,que daría pie al episodio televisivo, y posteriormente, a la película de cine, surgió por casualidad.

Delbert Mann (director del film) y su amigo, Paddy Chayefsky (guionista) se encontraban en Nueva York, en el salón de baile del Abbey Hotel, que entre semana tenía usos diversos, pero los viernes por la noche servía como lugar de divertimento de un determinado Club de Amigos de la ciudad.

Chayefsky se dio una vuelta por el lugar, descubriendo, casualmente, un cartel que ponía : “Chicas, bailen con el hombre que se lo pida. Recuerden, los hombres también tienen sentimientos”.

Inmediatamente le habló a Mann sobre la posibilidad de crear una historia en torno a una mujer. Sin embargo, más tarde, pensándolo mejor, creyó que lo más conveniente e interesante sería que el personaje central fuera un hombre.

Ese fue el embrión de una historia sencilla que se llevó a la pequeña pantalla en 1953. Contaba las vivencias de un carnicero del Bronx, sencillo y trabajador, que tiene enormes dificultades para salir con chicas, y se desespera en esa búsqueda del verdadero amor.

El episodio televisivo, protagonizado de manera destacada, por Rod Steiger (en el papel de Marty) y Nancy Marchand (en el papel de Clara), fue todo un éxito de lo que se llamó posteriormente, “la edad  dorada de la televisión”.

En 1954, el actor Burt Lancaster, el productor Harold Hecht y el guionista James Hill crearon una productora, cuyos primeros trabajos (Apache, Veracruz) fueron muy elogiados.

Un año más tarde, decidieron llevar al cine ese guión de Chayefsky. Este modificó ciertos aspectos de la trama, añadiendo más enjundia al papel de Clara y dando más importancia al tema de las aspiraciones profesionales de Marty o a los diálogos de la propia madre y la tía del protagonista.

Marty es un solterón, de origen italiano,  al que le sobran kilos y le falta belleza. Como otros amigos suyos, pasa el tiempo libre del que dispone en el bar o en el salón de baile, intentando con menos suerte aún que sus compañeros, conseguir un ligue.

Ha sufrido tanto en el empeño que últimamente pasa más tiempo en casa. Su madre se lo recrimina (como por otra parte, hace toda su clientela de la carnicería) diciéndole que “se va a quedar soltero y que no tendrá hijos”.

Cuando, una vez más, acude al salón de baile (Stardust), parece que el destino le otorgará una oportunidad única.

Marty Piletti, interpretado soberbiamente por un inédito en esta clase de roles (protagonista y además, de buen corazón) Ernest Borgnine, encuentra la réplica en asuntos de amor en Clara, interpretada eficazmente por Betsy Blair. Clara es una profesora de instituto inteligente y buena persona, que la vida también ha tratado miserablemente en el aspecto sentimental.

Enseguida conectan. Son dos almas solitarias que encuentran calor, uno en el otro. No obstante, a continuación, Marty deberá solventar distintas cuestiones si realmente desea ser feliz en el amor.

Este film no solo trata del amor. También de la familia y los distintos problemas que comúnmente se presentan en ella. Como la madre de Marty (una gran Esther Minciotti), o su tía (Augusta Ciolli), hay otras muchas que, viudas, llevan la casa para adelante y ven crecer y casarse a sus hijos, y cuando menos se lo esperan, están solas, teniendo aún mucha vida por delante.

Del mismo modo, hay muchos hijos y nueras que se casan para vivir “su propia vida”, creando “su propia familia”.

Y también trata de las pequeñas grandes aspiraciones de la gente normal en su trabajo, con sus amigos… y en la vida, en general.

En el aspecto interpretativo, aunque todos cumplen su cometido perfectamente, luce por encima de ninguno, Ernest Borgnine. Naturalidad y ternura a rebosar es lo que ofrece este  corpulento actor. Lo ves reir y te ríes con él, lo ves sufrir y llorar, y también a ti se te encoge el corazón. Merecidísimo sin duda el Premio al mejor actor protagonista que consiguió en 1955.

También recibió recompensa (y aquí entramos en el apartado técnico) su director, Delbert Mann, que prácticamente era inédito en su faceta en el cine, aunque contaba con cierto bagaje televisivo (Oscar a la mejor dirección), así como su guionista, Paddy Chayefsky, por una historia simple, pero muy bien contada, que llegaba directamente al corazón del espectador. La mayor sorpresa, sin duda, fue cuando se anunció que Marty era la mejor producción del año (mejor película en los Premios de la Academia).

Aunque no ganó (pero si fue nominada), cabe destacar la sobriedad, que tan bien viene a esta película, que ofrece tan brillantemente, el blanco y negro empleado por Joseph LaSelle (antes, con Laura y después, con El apartamento, seguiría dando muestras de su maestría en su profesión).

Además, el film recibió dos nominaciones en los apartados de actriz de reparto (Betsy Blair) y de actor de reparto (Joe Mantell), en el papel de Angie, el mejor amigo de Marty. Y finalmente, una nominación infructuosa a la mejor dirección artística, que incide en esa sobriedad de decorados y localizaciones del Bronx neoyorquino de los años 50.

Marty, vista desde la perspectiva actual, quizá a algunos no llame la atención. Pero en aquel momento fue toda una sorpresa, debido a la sencillez y honestidad de la propuesta.

En una época en que los grandes estudios pretendían atraer al público, que ahora estaba enganchado a la pequeña pantalla que había en su sala de estar, con propuestas espectaculares, de presupuesto desorbitado (Los diez mandamientos, La vuelta al mundo en 80 días, Gigante, etc…), apareció una modesta película que trataba con absoluta veracidad los problemas cotidianos de la gente corriente. El resultado es que mucha gente se vio reconocida en la pantalla y el film fue un absoluto triunfo, consiguiendo todos los premios (los citados, además de la Palma de Oro del Festival de Cannes) y lo más importante, el cariño de la gente.

 

Calificación: 9, 50.

 

 

Sukiyaki – Kyu Sakamoto

En 1963 se produjo un hecho muy curioso y único en el Hot 100 norteamericano.

El cantante crooner japonés Kyu Sakamoto triunfaba en EEUU y en medio mundo, dicho sea de paso, con esta bellísima canción, de título complicado en japonés, pero mundialmente conocida como Sukiyaki. Precisamente, su repercusión internacional se produjo dos años después de que dominara las listas niponas durante tres meses y fuera la canción más importante de 1961 en el país del sol naciente.

La canción fue número 1 en el Hot 100 durante tres semanas del mes de junio de 1963, arrebatándole el lugar de privilegio a Lesley Gore y su famosísimo It´s my party. Era la primera vez que una canción en japonés llegaba a lo más alto, y una de las pocas que, aparte del inglés, francés o español, lo consiguió.

Además, también alcanzó el número 1 en la lista Adult Contemporary (5 semanas), que por entonces, se denominaba “Middle-road” y el 18 en la lista R&B.

Es, según el Libro Guinness de los récords, una de las canciones más vendidas de la historia de la música, con 13 millones de copias. Casi nada.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=1P5oNk9vFtE

 

El río de la vida (A river runs through it, Robert Redford, 1992)

Esta mañana he vuelto a poner mi vieja cinta vhs (sí, esa con el fantástico primer doblaje de esta película)  y otra vez he disfrutado con la cantidad de recuerdos que me provoca su visionado.

El guión de Richard Friedenberg adaptaba a la gran pantalla la novela autobiográfica del profesor de literatura inglesa en la Universidad de Chicago, Norman Maclean, que éste escribió en 1976, una vez se hubo jubilado.

Dos años después de la muerte de Maclean, Robert Redford dirigía esta magnífica película sobre la infancia, adolescencia y madurez del propio autor de la novela, de sus recuerdos de familia (su hermano Paul, su padre, un sacerdote presbiteriano y su madre, una ama de casa) y sus vivencias en aquella hermosa, pero ya lejana Missoula, Montana, donde la pesca con mosca era tan vital como el mismo río Blackfoot, donde pasaron gran parte de sus vidas pescando truchas.

Norman Mclean (Craig Sheffer)  nos narra con todo lujo de detalles y con gran poesía, el transcurso de su vida, como si de un río se tratase.

Sus recuerdos de la niñez son recuerdos de un padre estricto, pero tolerante, alguien a quien respetar, pero alguien a quien admirar.

El sacerdote presbiteriano (Tom Skerritt) les enseñaba de día a leer y escribir, a él y a su hermano menor, Paul (Brad Pitt), a amar y respetar la palabra de Dios, y además, por las tardes, les dejaba investigar por sí mismos las maravillas que ofrecía la naturaleza. Básicamente, consistía en poner en práctica todo lo que habían aprendido sobre las artes de la pesca con mosca.

Su madre, la señora Mclean (Brenda Blethyn) se ocupaba de todo el trabajo de una ama de casa, y principalmente, de dar cariño y servir como elemento estabilizador entre tanto hombre en la casa.

Ya desde esos primeros años, contemplamos uno de los ejes principales de la historia del film :lo diferentes que son en carácter y aspiraciones en la vida, uno y otro hermano.

Norman es más obediente y estudioso, más calmado y reflexivo, más “pegado” a la familia y a los dictados de su padre.

Paul es más rebelde, más impetuoso y desde un primer momento, pone en duda todo, incluso la palabra de su progenitor.

La adolescencia y la madurez no harán sino que profundizar esta brecha entre los dos.

Norman va la a Universidad, al Este, se graduará, vislumbrando la enseñanza como su futuro profesional y la escritura como su extraordinaria habilidad.

Paul se hará periodista de un diario local, y viajará por distintos estados, además de seguir metiéndose en problemas.

La película, en su tramo final, se centra en el verano de 1926, en que Norman vuelve, finalizados sus estudios, a la Missoula de su niñez y allí se encuentra (tras cinco años de ausencia) que nada parece igual.

Sus padres están envejeciendo y su hermano vive una vida muy distinta a él y en algunos aspectos, no de su agrado. Además, encuentra el amor.

Lo que pasó aquel verano, quedó en la memoria y en el corazón de Norman para siempre.

Algunos puntos destacados del film son:

La extraordinaria interpretación de todo el elenco actoral. Cada uno de los Maclean tiene una riqueza de matices extraordinaria. Es difícil encontrar películas donde todos los miembros de una familia tengan su lugar, sin quedar eclipsados por los demás.

Hay momentos mágicos en la niñez de los muchachos (por ejemplo, cuando Paul se niega a comer avena, con el desagrado de su padre, o la enseñanza de la pesca en el río)

También aparece brillantemente reflejado el hecho de crecer, y diferenciarse del otro (aunque sea de tu propia sangre).

A pesar de todo, se muestra, con extremada credibilidad, el amor que sienten unos por otros, “aunque no logren entenderse”.

También hace grande al film la poesía con que se expresa el narrador. Tal vez, junto a Cadena perpetua o Matar a un ruiseñor, sea la película con mejor voz en off que he visto. Provoca mucha nostalgia e interés en el seguimiento de la historia.

Y además, y entro en el apartado técnico, cabe citar dos elementos:

La magnífica música, tan evocadora y nostálgica de otro tiempo de Mark Isham, que emociona, incluso desde que aparecen los títulos de crédito iniciales y empieza la narración del protagonista.

La ganadora del Oscar y hermosísima fotografía de Phillippe Rousselot. Ese río truchero, los montes y demás parajes de Montana lucen MARAVILLOSAMENTE en pantalla.

Hablando de Premios, la película también fue nominada al mejor guión adaptado y a la mejor música.

En definitiva, una gran película, evocadora y nostálgica, además de inspiradora, basada en un buen guión y unas mejores interpretaciones. Además, con unos decorados y localizaciones de ensueño, una música genial, un vestuario perfectamente acorde a la época…que permiten señalar que estamos ante una película totalmente RECOMENDABLE e imperecedera. Y es que  “nada perfecto dura para siempre, excepto en nuestros recuerdos”.

Calificación: 9, 5.

 

 

Deep purple – Nino Tempo & April Stevens

Aunque artísticamente se dieron a conocer así, realmente eran los hermanos Antonino y Carol LoTempio,  que proviniendo de las Cataratas del Niágara, llegaron a todo el mundo con este pegadizo y notable tema, Deep Purple.

Este tema, original de los años 30, fue objeto de distintas versiones, alguna de ellas, como la de Larry Clinton y su orquesta, en 1939, número 1 de las listas americanas.

Ese precisamente fue el puesto que alcanzó la versión de estos hermanos, concretamente, lo hizo en noviembre de 1963. Marcaría en la época un hito (era el 100 número 1 de la lista del Hot 100, iniciada cinco años antes), curiosamente, en la semana inmediatamente anterior a un hecho que conmocionó a todo el planeta: el magnicidio de JFK.

Además, también dominó la lista Adult Contemporary en la época.

http://www.youtube.com/watch?v=pk5xWLh2QN4&feature=player_detailpage